Guatemala
12.05.20
Declaraciones

Guatemala: Jorge and Marcelino, condenados a 35 años por un asesinato que no cometieron

Jorge Coc Coc y Marcelino Xol Cucul son líderes indígenas mayas q'eqchi y miembros de una organización con sede en la región de las Verapaces, llamada Comité Campesino del Altiplano (CCDA). El CCDA lucha por reducir la desigualdad y aumentar la participación de las comunidades rurales e indígenas marginadas en la vida social, económica, cultural y política, y aboga contra el acaparamiento de tierras por parte de poderosos terratenientes. Durante más de diez años, su comunidad, Choctún Basilá, cerca de la capital regional Cobán, ha estado en una disputa de tierras con la empresa Cooperativa Chilté, que ha cobrado un alto precio: una campaña de criminalización y ataques contra el CCDA que culminó con el asesinato de seis de sus miembros y la detención arbitraria de Jorge y Marcelino.

En Guatemala, el sistema de justicia penal se utiliza sistemáticamente de forma indebida contra las personas defensoras de derechos humanos que trabajan por la justicia, contra la impunidad, y que protegen pacíficamente a sus comunidades contra intereses poderosos, incluidos los de las grandes empresas y los terratenientes. Quienes trabajan en la defensa de derechos de la población indígena y de la tierra son deliberadamente perseguidas. Además de las demandas infundadas, son frecuentes las palizas e incluso los asesinatos, y casi ningún culpable es llevado ante la justicia.


Detención bajo acusaciones falsas

Lejos de ser un simple error judicial, la historia de Jorge y Marcelino es emblemática por la lucha por la defensa de la tierra, el agua y otros recursos naturales que se está librando en Guatemala.

Los hechos se produjeron en el contexto de un antiguo conflicto entre la comunidad Choctún Basilá y la cooperativa Chilté por un terreno agrícola denominado 1,684. Aunque Choctún Basilá posee los documentos de propiedad, la cooperativa ha acaparado grandes extensiones de estas tierras para venderlas a grandes terratenientes para plantaciones de monocultivos. Los miembros de la comunidad Choctún Basilá han denunciado las siguientes prácticas perpetradas contra ellos por miembros de la cooperativa Chilté: daños a los cultivos, tala ilegal, disparos y destrucción de otros bienes naturales.

El 13 de julio de 2017, un trabajador de la Cooperativa Chilté, en el Norte del Altiplano e guatemalteco, fue asesinado, mientras que varios resultaron heridos. En ese momento, Jorge estaba en casa, cuidando de su padre enfermo. Marcelino estaba dando clases en una comunidad a varias horas de distancia. El juicio contra Jorge y Marcelino estuvo marcado por graves violaciones al debido proceso. Seis meses después de los hechos, ambos fueron arrestados, Jorge el 16 de enero y Marcelino el 12 de marzo de 2018, acusados de homicidio e intento de homicidio en el caso del trabajador de esa cooperativa. Desde el día de su arresto, permanecieron en el centro de detención preventiva de Cobán Alta Verapaz hasta el 2021. A pesar de las graves incoherencias en los testimonios de los testigos y la absolución de otras dos personas detenidas por los mismos cargos, Jorge y Marcelino fueron condenados en octubre de 2019 a 35 años de prisión, sin posibilidad de libertad condicional.


La lucha por las apelaciones

El 20 de julio de 2022, sus abogados presentaron un recurso extraordinario ante el Tribunal Supremo de Justicia. En noviembre de ese año, se dictaminó que, a pesar de algunas contradicciones en el caso, la fiscalía había planteado argumentos válidos y que ambos defensores debían permanecer en prisión. Tras la denegación de su última apelación ante el Tribunal Constitucional en 2023, ambos hombres agotaron sus posibles apelaciones, arriesgándose a pasar el resto de su vida en prisión por un delito que no cometieron.

Hoy, el caso está a la espera de una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Durante varias visitas de organizaciones de la sociedad civil, sus miembros fueron testigos de las terribles circunstancias del sistema penitenciario en el que vivían ambos hombres. Jorge y Marcelino fueron trasladados al centro penitenciario de Puerto Barrios, Izabal. Esto significa que ahora están a 290 km de sus familias, lo que equivale a casi siete horas de viaje.

¡Únete a nuestro llamado por la liberación de Jorge Coc Coc y Marcelino Xol Cucul!